Donostia no será (nunca) Capital del diseño
Diseño dícese del “proceso previo de configuración mental, “pre-figuración”, en la búsqueda de una solución en cualquier campo” o más propia y castellanamente (RAE) puede ser entre otros la “Concepción original de un objeto u obra destinados a la producción en serie”.
Pues bien, ahí va mi tesis, en Donosti (qué bonita eres) no nos gusta de eso, si acaso y cómo mucho lo usamos y aplicamos a la cocina, más en concreto al pintxo, reinventarse o morir, a los nuevos restaurantes, a las pizarras de los mismos y todo lo relativo al nuevo tinglado gastronómico. Somos profundamente ignorantes, más aun, parece que militemos en el antidiseño. Ejemplos hay muchos, no podemos enumerarlos ahora, recordad simplemente los autobuses con una rana verde y los coches de la palocía de Trafikoa decorados con serpentinas naranjas y azules, muy serio todo, contraviniendo tanto las directrices básicas de la teoría del color como cualquier medida de alineación conocida hasta el día de hoy. Dignos ambos de manual de ESTO NO SE HACE y probablemente ambos demasiado bien pagados.
No se trata de gustos, a pues a mi me ha gustado la Rana o no está tan mal, es gracioso y todo eso, no. Es cuestión pura y simple de profesionalidad. Los empastes los hace el dentista, los edificios el arquitecto y los platos de ensueño Arzak y Aduriz, generalmente nosotros no participamos en el proceso o no al menos hasta el último instante, donde una vez preseleccionados, podemos elegir entre una corta terna de competidores. No imagino a Jose Luis Rebordinos y Miguel Martín responsables de Zinemaldia y Jazzaldia respectivametne dejando en manos de una web la selección de películas y artistas para sus festivales, probablemente a ellos les hayan elegido por un motivo en especial (aparte de muchísimas cualidades), su CRITERIO.
No contar con la opinión de profesionales o no tener en cuenta para el desarrollo de tu identidad y marca como ciudad, quién está haciéndolo bien en el mundo tiene un gran riesgo a ojos de quienes saben, y es que terminas pareciendo un poco hortera, elemental. Cuando cualquier serpentina, color o diseño te sirve para adornar tus fiestas, tus festivales, tus principales empresas y medios de comunicación, simplemente es que no has apreciado que la cosa se mueve en otra dirección, que hay que ser y parecer y que, otros ya lo hacen. Bilbao es una marca, Barcelona es otra. Ambas tienen sus cosas buenas y malas como ciudades, pero cuidan el mensaje y su forma, nosotros no. Aquí dejamos en manos de una selección popular online y potencialmente fraudulenta que aberraciones objetivas del diseño y auténticas joyas del mal gusto nos representen y además, en los procesos de selección final en vez de contar con profesionales del diseño, personajes ilustres de la ciudad dirimen los ganadores. Así dificilmente produciremos nunca algo remarcable. Y eso que hay muchísimos grandes profesionales en Donostia. No se de qué viven
Ahora llega un proceso de participación ciudadana para identificar 2016 que me parece prometedor, sin contradecirnos, creo que Abiapuntuak puede implicar a la ciudadanía en la producción gráfica, siempre y cuando ésta esté dirigida adecuadamente. Veremos lo que sale.
Zorionak Donostia 2016
Un pequeño apunte de urgencia todavía atónitos por la reciente proclamación de Donostia como Capital Europea de la Cultura 2016.

Ante todo y sobre todo, Zorionak
al equipo que ha trabajado por logralo y también a la ciudad por lo que es sin duda y más que nada una oportunidad de hacer las cosas mejor. Como escribimos hace unos días, hemos echado en falta un proyecto más horizontal y participativo que hubiese visualizado la producción cultural de la ciudad, animando a reforzarla y hacerla crecer. Un proyecto que durante estos años hubiese fortalecido las posibilidades de quienes deciden con dificultad dedicarse a las diferentes profesiones vinculadas a la cultura. Por contra, los mensajes de convivencia y la apuesta por la paz parece que han dado un espaldarazo definitivo al proyecto, haciendo si cabe más valioso el proyecto presentado en el que los adjetivos vinculados a la cultura han pesado tanto o más que el concepto básico de la misma. Siendo este el caso, aceptamos pulpo como animal de compañía.
Desde luego que la llegada de Bildu y la cada vez más plausible posibilidad de Paz son un importante ingrediente en todo este cóctel, si bien dudo que algún día logremos saber hasta qué punto. El final de un ciclo de confrontación politica es un deseo casi unánime y la esperanza su mayor fruto, que sirve en este caso para ver a dos personajes como Odón e Izagirre juntos nada menos que en Madrid y junto a la Menestra Sinde. Algo cambia, eso ya no lo duda nadie.
Toca trabajar y escuchar, esperamos que el nuevo equipo sepa hacerlo con más mimbres, con otros enfoques y preferiblmente mejor desde abajo hacia arriba que al revés. Esperamos también que DSS2016 no sea solo un logo para atraer a más turistas a comer Pintxos.
Segi aurrera!
Ahora que han pasado las Olas
Una reflexión rápida sobre el Rompeolas y la Candidatura a Capital cultural 2016.
En NiMu nunca hemos estado totalmente en contra de la posibilidad de que Donostia sea capital en 2016, a priori es una opción que cuando comenzó a sonar parecía interesante y que después de dos años ha confirmado las peores de nuestras sospechas. No hemos visto un solo rastro de aquello que nosotros, y pensamos que no somos los únicos, entendemos como cultura de base. Las inciativas que hemos podido apreciar en este tiempo parecieron diseñadas para figurar en portada del DV y en ese sentido han podido ser un éxito absoluto, el proyecto ideológico más ambicioso por otra parte, ha quedado en ese nivel de abstracción que en muchos casos se le supone a la Cultura Contemporánea y en medio, gente como el que escribe, no ha sabido entender bien de que se trataba todo el asunto. Ingenuamente pensamos que optar a un título como este derivaría en concreción de propuestas de cara a los agenes culturales locales y por extensión, a los proyectos de espacios para el desarrollo de este tipo de actividades, soñábamos con una mayor programación de conciertos, encuentros, congresos que acercarían a nosotros todo aquello que podemos ver en ciudades con asentada trayectoria cultural, como Madrid o Barcelona por decir dos. Por contra, la democratización planteada desde el Festival Rompeolas ha sacado a la calle a miles de donostiarras que se mueven en el espectro de las músicas, comparsas, danza amateur y en general, amateurismos varios, dejando claro que la apuesta por el Low Cost era la principal característica del festejo, más allá de poder aprovechar un evento asi para abrir nuestros ojos a nuevas y atractivas propuestas. Está claro pues cual ha sido la cultura que hemos ofrecido al mundo, suponemos que los jueces lo tendrán en cuenta. Además y durante el año, cualquier evento que de por si se organiza en la ciudad o que forma parte de la programación de DonostiaKultura ha lucido un espléndido logo chillidesco, pero nada más, pura apropiación.
Cuando al inicio del segundo periplo Rompeolista se contó con nosotros para participar poniendo música en espacios atípicos, no dudamos en dar una oportunidad al asunto ya que venía acompañado de un nuevo runrun que prometía que en su segunda edición, la cosa cambiaría. Cegados por esta posibilidad algunos de nosotros y otros generadores de “cosas” más activos e interesantes, nos animamos a proponer eventos singulares que considerábamos interesantes para una ciudad como esta en el nuevo Rompeolas. Cual sería nuestra sopresa al ver que una de las propuestas era prácticamente ninguneada y posteriormente rechazada, bajo un argumento simplote como “no la han entendido” que probablemente escondía un, “no tenemos ni un puto duro para algo que no sabemos si la va a petar de votantes”. Y es que el problema radicó justamente ahi, mientras gente como Santi Eraso y toda la oficina 2016 redactaba un grandilocuente periódico en el que cualquier acepción de cultura contemporánea esaba recogida, revisada y adaptada, el Festival Rompeolas volvía a convertirse en una organización digna del departamento de Fiestas y festejos al más puro estilo Semana Grande. Sinceramente y sin tener nada en contra de la participación ciudadana, nos parece poca cosa.
Y así, dos años después, los tejesmanejes politicos nos han concedido la posibilidad de ser Capital Europea de la Cultura y en el camino, Donostia sigue siendo Donostia, esa ciudad que entiende festejo como cultura y no pone en cuestión su modelo, un modelo que sistematicamente expatria a creadores, margina movimientos culturales que no quieren ser de masas y supone que el ciudadano tiene suficiente con el caparazón de todo esto. Por el momento, tengo en mis manos el proyecto que se entregó en Madrid y sigo intentando leermelo, es muy, pero muy amplio y también ambicioso, quizás algo etéreo, pero desde luego no lo he visto ni vivido en estos dos años. Seguimos sin Tabakalera, con Arteleku descuartizado y con un tejido cultural disperso y desmotivado, un panorama musical que afronta su desaparición con apenas tres salas en el centro de la ciudad que dan para hacer conciertos y con la próxima desaparición del Leize Gorria (rumor que no se si se ha confirmado ya). Cuando todo esto siga asi dentro de dos años, dirán que fue culpa de Bildu o de la Santisima Trinidad, pero señores, estos dos años han sido una broma.
Esperemos que los recientes acontecimientos nos den la fuerza suficiente para aunar esfuerzos por una nueva, y probablemente pequeña, forma de Cultura en esta ciudad o que al menos, quienes lleguen tengan un plan de diferentes formas. Donostia tiene una actividad cultural que puede resultar incluso interesante, se hacen cosas y algunas hasta bien, pero es una ciudad que no da facilidades y oportunidades para que exista una generación de contenidos, de subculturas, de mezclas y de planes alternativos. Leía el otro día a un diseñador Berlinés decir que lo bueno para el arte es que una ciudad sea barata, que eso acerca y promueve que la gente haga uso de su tiempo, quizás sea solo eso. Mientras tanto rezaremos por que poltica y cultura se mezclen lo menos posible.
A darle duro al finde
Comic Sans 2016
Con motivo de los fastos de 2016, nos llega la noticia de que el Ayuntamiento de San Sebastian ha acordado el diseño de una edición especial de la archiconocida tipografía Comic Sans. La comic sans 2016 ha sido rediseñada para la ocasión por su creador Vincent Connare y será presentada en rueda de prensa por el alcalde de la ciudad. En la creencia de que esta es la tipografía que mejor define el espíritu de la capitalidad cultural, se ha solicitado un rediseño de toda la identidad corporativa de la ciudad para una mayor sintonía con la idea que desde la casa consistorial se tiene de la cultura local. “Esta tipografía define a la ciudad y su oferta cultural, es sin duda un reflejo de la energía ciudadana y el espíritu donostiarra que enlaza directamente con la innovación, la convivencia y el progreso” “Un reflejo de que estamos en el siglo XXI” “Ya la usamos en la cartelería de dBus y el resultado es inmejorable, la gente entiende lo que lee y sonrie” han comentado a este blog fuentes municipales.
Pues ya lo véis, seremos una ciudad ComicSans y en el DV ofrecerán mañana un reportaje a dos caras ensalzando el uso de esta insigne tipografía.












